¿Qué es lo que nos motiva?

Todos los días somos testigos de la realidad vial en que se halla inmerso nuestro país. La situación ha llegado a un punto crítico, con uno de los índices de mortalidad por accidentes de tránsito más altos del mundo: un promedio de 21 muertes diarias, lo que habla por sí sólo de la gravedad de la situación. Mientras los expertos –o pseudo expertos- nos agobian con las causas –o supuestas causas- que originan esta terrible realidad, y las autoridades hacen lo propio reformando una y otra vez los códigos de tránsito, son pocos los que ponen el acento en el rol que le asiste a la educación y capacitación que reciben nuestros conductores.

Creemos, entonces, que es de vital importancia brindar una alternativa seria y responsable que contribuya a la instrucción integral de los mismos. Y que abarque tanto a quienes carecen de experiencia conductiva y aspiran simplemente a un conocimiento básico que les posibilite obtener la licencia, como a los ya iniciados que buscan incorporar técnicas y aptitudes que les permitan responder adecuadamente a las crecientes circunstancias de riesgo y emergencia que plantea la conducción en las rutas y ciudades del país. Sin olvidar a las personas con capacidades diferentes, que tienen también el derecho de aprovechar las ventajas y oportunidades que representa la utilización del automóvil en condiciones de seguridad para sí y para terceros.

En J.M Fangio coincidimos que para un futuro mejor es fundamental brindar un servicio innovador que apunte a capacitar al conductor en la medida de sus necesidades y expectativas, y a concientizar a la población en general sobre esta problemática, generando un cambio cultural que complemente la insuficiente acción preventiva encarada por las autoridades correspondientes.

Sabemos bien que a los desafíos externos hay que responder con el cambio interno, por lo tanto ante la situación que estamos presentando –deficiente infraestructura vial, parque automotor creciente, falta de capacitación en los conductores, actuación ineficaz del Estado- es necesario que los particulares busquen por su cuenta la autosuperación, que los llevará a sortear con mayor solvencia y confianza en sí mismos la cada vez más difícil tarea de conducir un automóvil en condiciones mínimas de seguridad.